Sor Josefa me relata que los vitrales de la nave central están tan bien engarzados que, para el terremoto del 85, “las paredes como que se abrían; se abrían y se cerraban los ladrillos, y a los vitraux no les pasó absolutamente nada. Nada”, imitando el movimiento ondulante de las murallas con las manos. “La iglesia quedó totalmente, se puede decir, afectada por el terremoto. Los vitraux quedaron impecables, intactos.”


En los bordes del arco ojival de la fachada se detectan grietas y faltantes, producto de los sismos y reparaciones que han contribuido con la debilidad de ésta. Desde 1971 la iglesia es reforzada con hormigón armado, a modo de cinturón contenedor de las murallas. Las rejillas puestas en estos vitrales son para proteger de las piedras que lanzan.

Los mayores daños por los episodios sísmicos se registran en la fachada, por lo que reemplazos y reparaciones radican precisamente en esta área. Desde el terremoto de 1971, la iglesia es reforzada con hormigón armado, a modo de cinturón contenedor de las murallas.

Detalle de los tubos del órgano francés traído por el padre Démarais en 1871.
Tiene 24 registros, 1380 tubos. Fue restaurado después del terremoto de 1906, con el reemplazo de sus tubos originales mezcla de estaño, plomo y plata. La última restauración general del mueble terminó hace dos años.

Las baldosas que ocupan el templo son reemplazos tras el terremoto de 1906, cuyos diseños se asemejan a las originales. Desde entonces no han tenido intervenciones.
Fachada de la iglesia Sagrados Corazones: los mayores daños por los episodios sísmicos se registran en la fachada, por lo que reemplazos y reparaciones radican precisamente en esta área, como el rosetón caído tras el terremoto de 1906. Sin embargo, el órgano ha salvado ileso de cada desplome de la fachada.
Los vitrales del área, de manufactura nacional, han sido apedreados y presentan faltantes. No son los originales, sino reemplazos después de 1906.
Desde el sismo de 1971, la iglesia es reforzada con hormigón armado, a modo de cinturón contenedor de las murallas.

Sor Josefa relata que los vitrales de la nave central están tan bien engarzados que, para el terremoto del 85, “las paredes como que se abrían; se abrían y se cerraban los ladrillos, y a los vitraux no les pasó absolutamente nada. Nada”, imitando el movimiento ondulante de las murallas con las manos. “La iglesia quedó totalmente, se puede decir, afectada por el terremoto. Los vitraux quedaron impecables, intactos.”


Detalle Crucifijo: Se levanta sobre el sagrario un crucifijo de mármol, posiblemente parte del conjunto del altar traído desde Francia para la restauración de 1985, llevada a cabo gracias a las religiosas de Santa Marta.
Una erguida columna corintio mantiene en su capitel las características orgánicas.
En el borde inferior izquierdo de la fotografía, la zona superior de un vitral ubicado en la nave oriente, ostenta su diseño no original, renovación hecha antes de la llegada de las religiosas de Santa Marta.


Donado y traído desde Francia, el altar se levanta sobre una planta hexagonal, con toda la ornamentación y piso de piezas grandes de mármol blanco y de color, así como los escalones, lustrosos y brillantes. Con la eliminación del piso de madera (post terremoto de 1985), también fue sacada una pequeña cerca que delimitaba entre el presbiterio y las naves.
El uso de mármol en reemplazo a la original madera, fue tanto por hermosear como para permitir una mayor resistencia a otros factores de desgaste (xilófagos, humedad, etcétera).Asilo del Salvador ipas004
Proyecto Documenta es una iniciativa localizada en Valparaíso, Chile. Tiene una licencia Creative Commons de junio del 2007.
El proyecto fue financiado por el Fondo Nacional de la Cultura y las Artes en su línea Conservación y Difusión del Patrimonio Cultural.