
Como una réplica de la escultura del Vaticano, reposa La Piedad en la nave poniente. Su pintura deja detalles de desgaste por la devoción de los feligreses que se acercan a rozar su manto de yeso.
La Iglesia la Matriz del Salvador contiene más íconos de vírgenes y santos, mientras las etapas del Via Crucis (arriba, derecha) portan imágenes descriptivas pintadas al óleo. También se encuentran las placas de acrílico y otros materiales en ofrenda y agradecimiento por los favores concedidos principalmente en pedestales.
El milagroso Cristo de la Matriz mantiene en su pedestal las expresiones de agradecimiento por el favor concedido así como el desgaste de la superficie.

La pequeña figura de yeso de Santa Rosa de Lima descansa sobre un pedestal en la nave izquierda. Le acompaña la oración que debe ser dicha y los agradecimientos por los favores concedidos. Su origen es desconocido y forma parte de la devoción popular que brota en el templo.


Centro de popular devoción a Santa Rita de Casia, evidenciada por las innumerables placas, objetos de la más diversa forma y material, flores y escritos manifestando agradecimiento y favores.

Detalle altar de Santa Rita de Casia: como un muestrario de los devotos, se encuentra este panel repleto de fotos de personas. Muchas de ellas fueron traídas y engarzadas por sus familiares o amigos, en busca de un milagro imposible.
Se encuentran en uno de los paneles añadidos para poder recibir todas las peticiones y agradecimientos a la Santa abogada de los imposibles, solución que evita el daño a las murallas.

Detalle altar Santa Rita de Casia: centro de popular devoción, evidenciada por las innumerables placas, objetos de la más diversa forma y material, flores y escritos manifestando agradecimiento y favores, a la vez que provocan un lamentable daño a las murallas y al altar.
La orden de este cartel se aplica a toda la iglesia, buscando fortalecer el cuidado tras el devastador incendio de 1983.
El conocido Cristo atado a la columna de 1,50 mt de alto, corresponde al original tallado en madera policromada.
Fue traída por el cura párroco Lorenzo Aguiar en 1928, desde una capilla del Cerro Merced. Su origen se remonta a España, mediante los Padres Agustinos.Se emplazó anteriormente en la entrada de la iglesia (1953), pero para prevenir robos, muy comunes en las iglesias, y por las causas descritas del mural, fue restaurado y se trasladó a su actual posición, cobijado por cortinas, leyendas y columnas de mármol. A fines del 2006, se le cercó con una reja baja, a modo de prevenir el sucesivo desgaste que sufren estos íconos por los roces de los fieles al saludarle.
A diferencia de otras iglesias, carecen todas las figuras presentes de piezas de acrílico u otro material; en cambio, se ven numerosos ramos flores que se dispersan por la iglesia.

Los dedos del pie izquierdo de San Pedro están extremadamente pulidos y sacada la tintura por el continuo roce de los feligreses, como antigua costumbre devocional.

En la nave lateral oriental se proclama la figura del guía de los apóstoles, sobre un asiento de mármol prolijamente labrado.
Es una colosal figura hueca de bronce teñida de negro, traída de Roma con su pedestal completo, como una réplica exacta del San Pedro original existente en la Basílica Vaticana. Fue fabricada en el siglo XIV por el escultor Arnolio Cambio.
Los dedos de su pie izquierdo están extremadamente pulidos y sacada la tintura por el continuo roce de los feligreses, como antigua costumbre devocional.

Este Cristo crucificado es centro de devoción en la iglesia, cuyo altar se emplaza en la penumbrosa entrada izquierda del templo. Se desconoce su material y origen.
La imagen revela las anteriores lámparas que, debido a un intento de hurto, fueron rotas, razón por la cual fueron finalmente sacadas.

Proyecto Documenta es una iniciativa localizada en Valparaíso, Chile. Tiene una licencia Creative Commons de junio del 2007.
El proyecto fue financiado por el Fondo Nacional de la Cultura y las Artes en su línea Conservación y Difusión del Patrimonio Cultural.