En el interior de la torre del campanario, ventanales de vidrio y persianas de madera, como ésta, resguardan en silencio a las campanas y el polvo. Se encuentra toda su madera debilitada por xilófagos y la humedad salina, que ha tornado a verde las campanas.

Construida con la técnica de albañilería de ladrillo, la fachada mantiene sus tres puertas de acceso pero en uso sólo la central, separada de las otras por pilastras dóricas. El frontón triangular ocupa el ancho de la fachada.
Desde 1897 la torre sólo tendrá dos niveles y no tres, como tantas ilustraciones recuerdan. Cada nivel soporta un tambor octogonal. Las campanas se contienen en el segundo, rodeado de ocho columnas dóricas.
Si bien la tercera versión presenta un estilo barroco, la cuarta despliega una intención neoclásica.


Por el interior del campanario los materiales son ligeros, como la cúpula de zinc, y de aplicaciones tecnológicas tales como hormigón armado y usos de armazón de fierro, denotando que a causa de su fragilidad ante el terreno de relleno, es preferible invertir en materiales prácticos y económicos.
Detalle del campanario: este vano sellado con tablas de madera pintada de blanco, da a la fachada de la iglesia.

Desde afuera, la torre de la iglesia tiene un aspecto semejante al que podía verse en 1913.
Por el interior los materiales son ligeros, como la cúpula de zinc, y de aplicaciones tecnológicas tales como hormigón armado y usos de armazón de fierro, denotando que a causa de su fragilidad ante el terreno de relleno, es preferible invertir en materiales prácticos y económicos. En cambio el piso del campanario es de madera, cuyas dimensiones recuerdan a las antiguas que se utilizaban en las edificaciones porteñas.

Antes de ingresar al campanario, las inscripciones recuerdan la cantidad de campanadas y el horario de éstas. Se registra la constante humedad que contienen las murallas, en los levantamientos de pintura, resquebrajes y grietas.

Las orejeras descansan en la baranda de la escala, utilizadas durante el toque del campanario para proteger del fuerte sonido que producen.


Un viejo mueble sostiene toda la maquinaria del reloj de cuatro esferas en el penúltimo nivel del campanario, que mantiene todas sus piezas, aunque en desuso. La carcasa rodea con vidrio, para la preservación de la humedad salina en los mecanismos.
Las esferas actuales de plástico, se emplazan en cada cara del campanario, en tal estado de deterioro que incluso han debido ser pintados con plumón los números.

Detalle del reloj de cuatro esferas dentro del mecanismo desde el cual se ajusta la hora del campanario.

Casi vertical una escalera conduce al último nivel del campanario, la cúpula de pino oregón.
Proyecto Documenta es una iniciativa localizada en Valparaíso, Chile. Tiene una licencia Creative Commons de junio del 2007.
El proyecto fue financiado por el Fondo Nacional de la Cultura y las Artes en su línea Conservación y Difusión del Patrimonio Cultural.